REDUCE TU ANERGÍA





¿Anergía?

"Anergía" es un término que en física se refiere a la energía no disponible, no útil o que no se utilizó en un proceso. Diferente de "exergía", que se refiere a  la energía potencial o útil, al 100% disponible.

Lo interesante es que por más que nos esforcemos por aprovechar la exergía al máximo, siempre habrá un porcentaje que se perderá o disipará en el entorno, la anergía.

Pero también es interesante como se cuantifica: 

Energía = Exergía + Anergía 
 
Esta es la ecuación básica: la energía está compuesta por una parte "noble", "útil" o "transformable" (llamada Exergía), y una parte que se degradada, se vuelve inservible e irrecuperable (llamada Anergía).

También se puede cuantificar como:

​Anergía = Energía - Exergía

Esta ecuación calcula el residuo, la parte que se degradada, se vuelve inservible e irrecuperable. Si a la energía total se le resta la máxima utilidad que se pudo extraer o aprovechar, lo que queda es, energía residual o desecho en forma de calor que se disipa en el ambiente.

​Y también se puede cuantificar como:

Exergía = Energía - Anergía

Esta ecuación define el rendimiento real de una máquina o sistema. El potencial de trabajo útil (Exergía) es igual a la Energía total disponible menos la entropía o desgaste en forma de Anergía.

Ejemplo: Un generador eléctrico 

Imagina agua que baja por un riachuelo y mueve las paletas de un generador de electricidad. Es la exergía o el agua que se aprovecha para moverlas. Pero también hubo agua que pasó de largo uniéndose al agua que estaba abajo, es la anergía o agua ya no disponible, que no se aprovechó.

En física se diría que se dio buen uso a la energía. Pero en realidad significa que fue el 100% del potencial (exergía) menos lo que no se utilizó (anergía). Un "balance o equilibrio de eficiencia". En realidad, nada se perdió. Una parte se usó, otra se disipó. 

La cantidad o porcentaje que se aprovecha y desaprovecha es diferente  aunque el potencial sea siempre sea el mismo. En otras palabras: cuanto más aprovechas, menos pierdes; cuanto menos aprovechas más pierdes. 

¿A qué viene todo esto?

¿Podríamos usar esas ecuaciones de manera figurativa, a modo de ilustración, para entender la oratoria, la motivación, las relaciones humanas y la técnica de ventas? ¡Claro que sí!

Supongamos que hablamos ante un auditorio de 100 personas. Algunas están muy interesadas; otras no tienen mucho interés, solo sienten un poco de curiosidad; otras estan ahí porque fueron obligadas por su jefe; otras piensan que ya lo saben todo y no necesitan más, solo perderán su tiempo; y aún otras se han dado cuenta de que, por no haber aprendido oratoria antes, perdieron muchas oportunidades en su vida, y ahora sí quieren sacarle todo el provecho que puedan.

Esa es la anergía: perder oportunidades por no aprender a motivar, exponer en público y relacionarse con los demás. Lo interesante es que la anergía depende en parte de la eficacia del orador, y en parte, del provecho que obtiene cada una de las personas que participaron.

Como ejemplo, no entiendas que tu potencial total son las 100 personas del auditorio, porque el éxito de un discurso no se mide:

Por la cantidad de personas
Por la cantidad que oyó el discurso
Por la cantidad que te prestó atención 
Por la cantidad que te entendió 
Por la cantidad que estuvo de acuerdo

Sino:

Por la cantidad que cooperó  
Por la cantidad que le sacó provecho
Por la cantidad que lo retransmitió

Como ves, se podría decir, en sentido figurado, que la exergía inicial o el potencial total (el 100% de éxito) resulta de la exergía (energía útil) menos la anergía (la energía que se disipa sin producir un efecto útil). 

U = E - A

Utilidad o provecho es igual a tu exergía menos la anergía. En otras palabras: aprovechas tu potencial en la medida que reduces tu ineficiencia. Cuanto más defectos corriges, más beneficias a tus oyentes. Y tus oyentes aprovechan su propio potencial en la medida que le sacan el jugo a su propia eficiencia como participantes (exergía). Unos se beneficiarán más que otros. Cuanto más aprecien tu discurso, menos anergía.

Maximiza la exergía 

Si das un discurso abstracto, monótono, confuso, lleno de muletillas, ademanes inútiles, uso inapropiado del idioma, poco volumen, postura inestable y digresiones (alta anergía), al final solo motivarás y convencerás a 10 personas (baja utilidad).

Pero s​i pules tu desempeño estudiando una técnica y mejoras tu discurso, esforzándote por eliminar las ineficiencias (minimizando la anergía), lograrás motivar y convencer a 80 personas (maximizando la exergía).

No estoy diciendo que la termodinámica aplica por igual en física que en metafísica, sino que te puede servir como una ilustración eficaz para ayudarte a recordar y comprender que el secreto para maximizar los efectos de tu motivación, oratoria, relaciones humanas y técnica de ventas radica en minimizar la anergia que resulta de no prestar atención y maximizar la exergía prestando atención.

Es cierto que el conferenciante se esfuerza y usa su exergía al maximo a fin de minimizar la anergía, pero el verdadero provecho o beneficio también depende mucho de la cooperación de cada individuo del auditorio. Cada uno se llevará a casa toda la exergía que sea capaz de captar o absorber.

Quizas pienses que no puedes mejorar ni aumentar tu energía o potencial. No discutiré tu opinión sobre tu persona. Pero te puedo garantizar que reduciendo tus niveles de anergía, elevarás y aprovecharás mejor tu exergía.

Si del 100% de tu energía útil (exergía) reduces en 20% tu anergía (energía no útil) habrás sacado un provecho del 80%. 

Ya sea exergía o anergía, todo suma y llega al 100% de realidad, la energía total. Pero de ti depende el porcentaje de exergía y anergía, de aprovechamiento o desperdicio, ya se trate de tu oratoria, motivación, relaciones humanas o técnica de ventas.

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