¿ESPISTEME?
¿Cuál es tu fundamento?
La oratoria implica convencer y persuadir, pero para sostenerse debe contar con una arquitectura de certeza.
Aunque todos tus discursos partan de un concepto u opinión, no todo estará necesariamente basado en hechos hasta que los verificas y te aseguras, lo cual consigues investigando, lo cual se convierte en tu base.
No es posible saberlo todo. Hasta los más eruditos corrigen sus tesis y actualizan sus libros. Sólo puedes hacer tu mejor esfuerzo y asumir tu responsabilidad por cualquier exabrupto o
lapsus.
LAPSUS. Desliz, caída, resbalón, "metida de pata". Yerro involuntario que comete una persona al hablar [lapsus linguae], al escribir [lapsus calami], al recordar [lapsus memoriae] o al razonar [lapsus mentis], manteniendo intención consciente de decir o hacer algo distinto.
Dicho proceso de investigación y análisis es la "epistemología", método o filtro de verificación, disciplina, lógica y estructura que hurga o escarba el origen y la validez de cada afirmación que piensas hacer.
La "episteme" es la cumbre que alcanzas respecto a dicho conocimiento. Que para ti se vuelve firme, verdadero y bien fundamentado, con el que finalmente puedes proyectar tus palabras. Sin ese andamiaje de rigor epistemológico, cualquier intervención pública se reduce a una fachada.
No toda opinión [doxa] es superficial, dudosa o incorrecta pero para adquirir respaldo y solidez [episteme] debe armonizar con la verdad. Lamentablemente, muchos consumen con asombrosa facilidad grandes cantidades de agnotología y desinformación. De ahí la importancia de investigar a fin de aproximarte lo más posible a la certeza, colocar un fundamento y no contentarte con mirar desde lejos los atractivos e inestables bordes de la
filodoxia
FILODOXIA. Afecto por las meras opiniones, tradiciones, estereotipos, habladurías, suposiciones, noticias sensacionalistas, narrativas y sesgos.
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