AUTOPOIESIS
La trampa del aplauso
"Autopoiesis" es la capacidad de producirse, mantenerse, renovarse y reiniciarse uno a sí mismo. Del griego autos [por uno mismo] y poiein [hacerlo]. ¿Y qué tiene que ver con los aplausos? Más adelante lo veremos.
Un sistema autopoiético es aquel que se crea y mantiene a sí mismo.
Las plantas, al igual que los animales, se automantienen y crecen regenerando sus estructuras celulares utilizando la energía del medio ambiente (fotosíntesis).
Los virus y bacterias son autopoyéticos. Las bacterias marcan fronteras propias con una membrana celular que las separan del exterior y definen su espacio. Para reparar y regenerar su estructura, continuamente producen sus propios componentes, fabrican sus propias proteínas, lípidos y ácidos nucleicos. Se mantienen a sí mismas utilizando la energía y los nutrientes de su entorno.
Pero no son inmortales. Si dejan de producir sus propios componentes celulares, la red de regeneración se detiene y mueren.
Teóricamente podrían transmitir su información genética de forma indefinida, pero no son eternas.
Mueren por falta de recursos. Si se agotan los nutrientes o el agua del entorno, mueren por inanición. El calor extremo, la radiación ultravioleta (como la luz solar) y la falta de humedad pueden destruirla, y tambien pueden morir ante sustancias químicas como los antibióticos, el alcohol, el cloro y los desinfectantes, que rompen sus membranas. Y tienen depredadores y competidores: Son devoradas por organismos mayores (protozoos), atacadas por el sistema inmunitario de los animales o destruidas por virus específicos.
Algunas bacterias crean endosporas (escudos ultrarresistentes) que podrían permitirles "dormir" miles de años, pero incluso esas estructuras se degradan y mueren con el tiempo.
Somos autopoyéticos
Cuando utilizamos energía y materia de nuestro entorno para autorepararnos (por ejemplo, sanando una herida) estamos procurando recuperar y mantener un equilibrio.
El sistema autopoyético es esencialmente autónomo. Su propia estructura genera los componentes que lo sostienen, trazando una frontera clara con el entorno.
¿Qué dice la psicología?
Cuando nos preparamos para la acción, naturalmente aplicamos la autopoiesis generando motivación en nuestra propia dinámica interna. No necesariamente nos basamos ni tenemos que depender del reconocimiento de los demás ni del entorno.
La autopoiesis es un concepto de biología molecular que, aplicado al desarrollo personal y comercial, modifica radicalmente nuestra perspectiva. Dejamos de ver al ser humano como una máquina que reacciona automáticamente a los estímulos externos para verlo como un sistema vivo que se configura y reconfigura de dentro hacia afuera.
Motivación
Los seres humanos solemos tratarnos unos a otros con dependencia de un saludo afectuoso, una felicitación sincera, una alabanza, un cumplido, un regalo, un aplauso, un discurso encendido, un temor a recibir un castigo. Pero desde una perspectiva autopoiética, tal dependencia es un error. ¿Por qué?
Porque la verdadera motivación, la motivación profunda, es un proceso homeostático. HOMEOSTÁTICO. Capacidad para autorregularse y mantener un ambiente interior estable y equilibrado en medio de los cambios que ocurren en el ambiente o entorno externo. Según la autopoiesis, el individuo no "recibe" motivación. Su diseño le permite producir o "fabricar" motivación en su interior, buscando un equilibrio natural entre su identidad, sus creencias y sus acciones.
Un enfoque práctico consiste en evitar que el entorno nos involucre negativamente o nos 'envuelva'. De esa manera aseguramos que nuestra infraestructura mental interna (objetivos, ética y diálogo interno) esté lista para enfrentar el fracaso, que no destruya el sistema, sino usarlo como materia prima para reorganizarnos, autorrepararnos y continuar sobreviviendo.
Oratoria
Desde la perspectiva de la autopoiesis, para que un orador sea efectivo, no basta con que imparta información e instrucciones. La comunicación no tiene que ser una mera transferencia de datos (como quien pasa un archivo de una computadora a otra), sino un acoplamiento estructural entre sistemas vivos.
El orador no determina lo que el público entiende. Como emisor del mensaje, solo influye en el entorno acústico y visual. Es el oyente, quien desde su propia estructura interna (experiencias, sesgos y conocimientos), le da significado personal al contenido mediante su epistemología y hermenéutica.
Un orador competente no fuerza ni manipula la mente del auditorio. Lo que hace es modular su discurso (ritmo, pausas, precisión) para que el sistema del oyente resuene, reflexione y reorganice sus propias ideas en respuesta.
Autenticidad orgánica
Los gestos y la voz no se impostan de manera mecánica. Si el estado interno del orador (su convicción y rigor) produce pensamientos en tiempo real, su cuerpo reflejará de forma natural el énfasis y la descripción. La forma emerge del fondo.
Es más. El orador puede estudiar una técnica y tomar conciencia de su verdadero potencial para aprovechar mejor su exergía y modular el impacto, efecto e influencia de sus pensamientos y sentimientos en el auditorio, es decir, la manera como su cuerpo refleja lo que piensa y siente, aprendiendo a dirigir y orientar, ya no solo de forma espontánea la energía que transmite el énfasis y la descripción. Aprende a controlar la forma que mejor conviene al propósito e intención del discurso. Entonces la acción natural de expresarse se transmuta en 'el arte de exponer en público'.
Relaciones humanas
Cuando dos sistemas autopoyéticos (dos personas o auditorio-orador) se comunican de forma recurrente, generan un acoplamiento estructural de segundo orden. Esto es la base de las relaciones humanas sanas y de una sinergia.
La Turritopsis Dohrnii [tambien llamada Medusa Inmortal], de solo 4.5 mm, es capaz de encoger su cuerpo, reabsorber sus tentáculos y transformarse nuevamente en una "masa de tejido" que regresa a la etapa de pólipo joven. No recibe vida del exterior. Sus propias células adultas se reprograman internamente para reconstruir todo su sistema desde cero. Es una representación perfecta de una estructura que se niega a colapsar, superando su propia crisis reorganizándose.
En neurociencia y psicologia sirve de metáfora para lo que una persona también puede ser capaz de lograr cuando se niega a colapsar, superando su propia crisis, reorganizando su forma de ver la vida.
Sí. "Autopoiesis" es una palabra larga y rara, pero se refiere precisamente a la capacidad de producirse, mantenerse y renovarse uno a sí mismo. Del griego autos [por uno mismo] y poiein [hacerlo].
Ahora veremos qué tiene que ver con los aplausos
Un orador capacitado evita que el aplauso, las felicitaciones, la adulación o los sentimientos de culpa, las preocupaciones y la presión social nublen su energía. Aprende a ser resiliente y a no buscar ni depender de la aprobación de los demás para sentirse bien o sobrevivir.
En cualquier caso, la persona que descubre el significado y sentido de la autopoiesis procura reinventarse con base en principios de vida superiores y convertirse en un foco de motivación para los demás. Y un orador que entiende su humanidad y logra descubrir sus límites, no depende del aplauso, sino de su convicción de mejorar permanentemente.
Acuérdate siempre de la
Turritopsis Dohrnii,
un ejemplo de autopoiesis.
