¿CONCENTRACIÓN?



Importancia de la CPF

La CPF (corteza prefrontal del cerebro) es el “director de orquesta” que coordina las funciones ejecutivas más importantes, ayudándote a pensar, prestar atención, planear con estrategia y desarrollar flexibilidad mental y creatividad, como un piloto que dirige su avión en medio de una tormenta.

Aplicada a la oratoria

Tu concentración proyecta e inspira equilibrio y cooperación en tus oyentes. Mente racional e intuición trabajando juntas, proyectando control interno, estructura, sensibilidad, empatía y conexión emocional. Cuando sincronizas todo eso, tus oyentes reaccionan sincronizando contigo. Tu discurso adquiere un impulso que no consigues si no te concentras o no ayudas a tus oyentes a concentrarse

Hay muchas cosas en las que puedes meditar respecto a tu concentración y cómo efecta tu progreso en oratoria. Estas son algunas de las más relevantes:

Voz

Una voz plana y monótona, sin cumbres, énfasis ni expectativas interesantes apaga o desconecta el interruptor de la concentración de tus oyentes. Se distraerán a cada rato aunque sigan mirándote.

Tu voz es como una estación de radio fm. Si la música no les agrada, cambiarán de frecuencia. Pero si les gusta, se mantendrán pegados.

Aplica silencios estratégicos

Un silencio breve después de cada idea importante hace que todos la procesen y aprecien más. Pausar equivale a tragar un bocado cuando comes. Un perrito traga y devora rápido, parece que ni respira. Su alimento desaparece en pocos segundos. Se relame y sigue con su vida. Un ser humano no es así. Se toma su tiempo para mirar el plato, disfrutarlo y compartirlo.

Contacto visual

Si no haces contacto visual con tus oyentes, especialmente con los que están en las primeras filas, no crearás conexión con sus cerebros. No se concentrarán adecuadamente.

Si evades el contacto visual, ellos se darán cuenta. El sentido de la vista es muy sensible. Pero creas conexión y logras que se sientan incluidos si perciben que buscas contacto visual.

Algunas personas estrechan la mano en señal de respeto, pero en vez de buscar la mirada de la otra persona, miran su mano, o peor, miran a la derecha o a la izquierda, no a los ojos. Pésima señal. Es una evasión (¿por timidez? ¿Desinterés? ¿Desprecio? Tal vez nunca lo averigües). No lo hagas tú. Siempre concéntrate en cada saludo y en cada individuo. Mira sus ojos. Es la puerta de acceso a su cerebro y a su corazón.

Generalmente, los que están más cerca de ti suelen mostrar más interés en escucharte. ¿Te parecería justo pagarles por medio de hacerles sentir excluidos o menospreciados, o que no te importara que te presten atención?

Si hablas, hablas y hablas sin hacer pausas agradables después de mencionar ideas importantes, sin darles tiempo a que las procesen, sería otra manera de decirles, me da igual que se beneficien o no.

Concentración y empatía

La concentración es contagiosa (la desconcentración también): si no pareces involucrarte con empatía en la relación, ellos tampoco se sentirán cerca de ti, sobre todo cuando termines tu discurso o conferencia. Sentirán que creaste una barrera emocional entre tú y ellos. Y no se equivocan. Eso es lo que habrías hecho.

Hazles preguntas interesantes, habla proponiéndoles imágenes mentales y contándoles anécdotas o historias breves.

En el trato personal

Tómate unos segundos para mirar a la persona, demuéstrale que le prestas atención y te interesa su respuesta, no que simplemente "la viste", que cumpliste con el protocolo de decirle un seco "Hola", siguiendo de largo como si no te importara.

No enviarás una buena señal si no escuchas su respuesta, no respondes o no te das un momento para escuchar cuando te iba a decir algo (por ejemplo: "¡Qué gusto verte!", "¿Cómo te está yendo?", "Justo quería hablarte de...").

Si la persona te hace saber explicítamente que quiere tomarse un momento para decirte algo, no le cierres la puerta. Tómate aunque sea unos segundos para escucharla, no para decirle algo que le robe la oportunidad o la satisfacción de decírtelo, a no ser que las circunstancias te lo impidan (a veces una emergencia puede ser más importante, en cuyo caso, prométele reconectarla en breve, y cumple tu palabra).

Por ejemplo, algo tan simple como decir: "Gracias" no concentrará la atención en el agradecimiento. ¡Tienes que tomarte un par de segundos para decirle por qué! "Gracias por acordarte de nosotros", "Gracias por ser tan amable", "Gracias, fue un bonito gesto", "Gracias por esperar".

¿Quieres saber lo que dice la ciencia sobre la concentración?

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